Capítulo 2: Desolación

Capítulo 2: Desolación

octubre 25, 2019 0 Por May-Ai

Princesa Leona (Princess lioness- Reona hime_レオナ姫)


Autora: May-Ai


Los Viernes de cada semana se publicarán consecutivamente los capítulos de esta Novela Ligera


Rato después llega el señor con malas noticias y con cara de tristeza mira a la niña.  

“Los cuerpos han sido enterrados en el patio de la casa”

Ami quien hasta el momento había tratado que no creer lo evidente empieza a llorar desesperadamente. Ante la angustia, la señora, que se encontraba a su lado, la abraza.

“Vino una compañía del batallón de investigaciones para buscar pistas y otras cosas que una niña todavía no debe entender. Querían hablar contigo, yo intenté protegerte, eres muy pequeña para interrogatorios. No hallaron datos que te puedan servir mucho, solo encontraron esto. Toma, está sellada y tiene tu nombre así que debe ser para ti”

Este amable señor saca de su bolsillo un sobre sellado que contenía una carta en su interior.

“No sé lo que dice la carta, pero no importa, pase lo que pase puedes quedarte con nosotros todo el tiempo que quieras. Te cuidaremos y protegeremos”

Ella logró sonreír levemente. Él hombre y la esposa se miraron y decidieron dejar sola a la pequeña para que pudiera leer la carta.

Esa noche Ami permaneció en la casa de esas buenas personas. Fue una madrugada tranquila, silenciosa, pero a Ami le costó mucho conciliar el sueño. En cuanto amaneció se dirigió a la cocina donde estaba la pareja desayunando.

“Muchas Gracias por todo lo que han hecho por mí, yo quisiera ir a ver a mis padres”

El hombre se levanta de la silla y ella prosigue.

“¡No! Por favor quiero ir sola, ya usted me dijo que estaban enterrados en el patio de la casa, no se preocupe se llegar”

Con cara de preocupación el señor intenta indagar.

“Pero… ¿vas a volver verdad?”

Ante esta interrogante, la niña con ojos triste, pero con una leve sonrisa, responde.

“Lo prometo, prometo que algún día volveré. Nuevamente les agradezco muchísimo todo lo que han hecho por mí, pero ahora quisiera ver a mis padres y después cumplir la petición de la carta. Por lo que dice voy estar bien, confío en la voluntad de mis padres. Muchas Gracias por todo, les prometo que algún día volveré”.

Atónitos ambos se quedan mirando a la niña sin poder moverse, ella los mira fijamente por un momento y sale corriendo. Solo unos instantes después reaccionan y el hombre intenta seguirla, pero ya era tarde.

Ami llega a su casa que estaba algo destruida después del incidente y las investigaciones. En el patio ve las tumbas de sus padres. Ahí se queda llorando algunas horas y antes de partir se despide.

“Sé que no me lo pidieron, pero voy a seguir su camino… Perdón, pero tengo intensión de averiguar sus pasados cuando encuentre a ese amigo del que ustedes hablan en la carta. Voy a ser tan fuerte como los héroes de esas historias me contaban. Tengo un leve recuerdo de lo que sucedió esa noche, pero sé que si veo a esos rufianes me voy a acordar. La familia es lo más grande que uno tiene, quiero evitar que a otros se la arrebaten como me hicieron a mí. Aún no sé cómo voy a lograrlo, pero voy a hacerlo… ¡Lo Prometo!

Un sentimiento de desolación se apoderó de su ser. Suspiró y su mirada se perdió en el horizonte.

“Ahora voy a cumplir su voluntad, veré al Director Daiki… Vuelvo en cuanto pueda… Hasta la próxima”.

Daiki Non, director de la EDECE

Se levanta y aleja caminando. Así empieza un pequeño viaje de tres días. Tras haber caminado kilómetros, andado en carretas de campesinos generosos y dormido bajo la sombra de algún arbusto, llega a una ciudad inmensa y bulliciosa. Se siente algo extraña, pues siempre había vivido en el campo. Nunca había visto los rascacielos, las calles llenas de tiendas y restaurantes, mucho menos todas esas personas que iban y venían si siquiera percatarse de su presencia.

Sigue caminando para poder llegar a donde quería cuando percibe una estructura enorme que tenía a dos guardias en la entrada. Ami tiene la sensación de haber llegado a su destino, por lo que se dirige a los que custodiaban la puerta.

Mientras tanto, dentro de una oficina, un hombre mira a un joven que parecía ser su discípulo y le ordena.

“¡Eiji, ve a buscar los informes de la guardia!”

“Ok, enseguida regreso”

El joven, cuando llega a buscar el informe ve a una pequeña pelirroja, algo desaliñada, que se acerca a uno de los guardias que estaban en la puerta.

“Buenas, disculpe, ¿por alguna casualidad en este lugar puedo encontrar al Director Daiki Nan?”

“¿Quién eres?”

“Me llamo Ami”

“Lo siento, no te puedo dejar entrar. Ahora vete y si quieres entrar, pídele a tus padres que concierten una entrevista. No puedes pasar sin una autorización especial”.

Ami bajó la cabeza por un momento, pero estaba decidida a cumplir con la promesa que hizo en la tumba de sus padres. Entonces, alzó la cabeza y el guardia se impresionó con esa mirada fuerte y penetrante.

“¡No puedo hacer eso, mis padres murieron! ¡Estoy aquí porque su última voluntad fue que viera al director Daiki!”.

“Pero, yo…”

El guardia no termina de hablar porque ve a Eiji acercándose.

“¡EEEEiiiiijjjjjiiii-san!”

Eiji, Ayudante del director y profesor de la EDECE

Eiji ignora al guardia y se dirige a Ami.

“¿Oí que querías ver al director Daiki?”

El guardia interrumpe.

“Ya le dije que no podía, pero…”

Eiji lo regaña con tono imponente.

“¡Mantente callado!”

Entonces, se gira hacia Ami y esta, al ver el respeto que aquel guardia insoportable le tenía al joven, piensa que puede ser una persona importante.

“Sí, necesito ver al director Daiki. Mis padres murieron y me dejaron una carta pidiendo que viniera. No me explican mucho. No escribieron nada sobre qué era este lugar ni por qué tengo que ver a ese amigo de ellos que se llama Daiki Nan. Solo me dan las orientaciones de cómo llegar, la dirección y que este hombre me podría ayudar en lo que necesitara”.

“¿En serio no te explican nada más?”

 “Solo eso”

Eiji desconfía. Pero al ver que la niña tenía mucha confianza sigue indagando.

“¿Cómo se llamaban tus padres?”

“Gina Oshiro y Takeshi Sasaki”

Auto seguido la niña saca la carta y con solo ver en el sobre el sello de la EDECE, Eiji se percata que toda la historia era cierta.

“El sello de la EDECE”

Eiji abre sus ojos estrepitosamente, pone una cara de asombro y, sin poder controlarse, casi gritando, dice:

“¿Gina y Takeshi están murtos? ¿Tú eres su hija?”

Ami acentúa.

Eiji mira a los guardias.

“Me la llevo, no se preocupen, entra bajo mi responsabilidad”

Recoge el informe, la carga y se van rápidamente. Al llegar a la oficina del director Eiji le pide a Ami que lo espere afuera. El joven entra y le cuenta lo sucedido a Daiki.

“¡Déjame verla!”

Eiji abre la puerta y le pide a Ami que pase.

“Hola yo soy el director Daiki, la persona que has estado buscando, ¿no?”

“Sí, yo soy…”

“Sí, sé quién eres. Yo era uno de los mejores amigos de tus padres. Incluso te conozco antes de nacer.”

En el rostro de Ami se notaba claramente que estaba algo asombrada. Por lo que Daiki no esperó más.

“Disculpa que te lo pida, pero… ¿puedo ver la carta?”

“Sí, tome”

Daiki lee la carta rápidamente y sin apartar la mirada del escrito piensa.

“Se prepararon para todo. Gina y Takeshi siempre supieron que si a ellos les pasaba algo yo me encargaría de proteger su tesoro”

Se toca la barba y vuelve a sonreír mirando a Ami.

“¿Sabes lo que es este lugar?”

“No”

“Bueno, estás en una EDECE, o sea, una Escuela para el Desarrollo de las Capacidades Especiales. Aquí hay muchos chicos y chicas de tu edad que estudian y entrenan para proteger a las personas. A lo mejor te sorprenda lo que te voy a preguntar, pero… ¿Quisieras estudiar aquí?”

“Este…. pero…yoooo……no tengo ninguna habilidad… ca…pacidad… o lo que sea especial”

Dice Ami casi tartamudeando, por lo que Daiki agrega.

“Eso lo dudo. Todos poseemos habilidades especiales…”

Se acerca a ella y le dice apuntándola con su dedo índice

“…pero solo las personas con ganas de proteger deciden tomar el camino de la justicia y desarrollar esas habilidades en esta escuela. Yo estoy seguro que tienes esa determinación”

 “¿Proteger?”

Daiki ríe, como si estuviera seguro de haber conseguido su objetivo.

“Sí, exactamente como escuchaste, Proteger …Además, creo que es la mejor manera de ayudarte. Recibirás una educación excelente, tal como tus padres o como yo. Fue aquí donde conocí a Gina y Takeshi, aquí estudiamos y trabajamos juntos hasta que decidieron viajar al campo para apartarte de todo y poder cuidarte mejor.”

Suspira como recordando

“¿Qué dices?”

Ami lo mira fijamente con mucha determinación y fortaleza

“Si usted dice que tengo alguna habilidad especial, créame que ahora mismo mi mayor deseo es desarrollarla. Si con esa habilidad puedo proteger a otros niños para que no les suceda lo que a mí, daré lo mejor para conseguirla. Ellos siempre fueron mi guía, mis héroes favoritos y lo van a seguir siendo. Estar aquí… creo… es el primer paso para conseguir mi objetivo. Creo que ellos sabían que yo quería seguir sus pasos, por eso me pidieron que viniera. ¡No los voy a defraudar! Yo… ¡VOY A SEGUIR EL CAMINO DE MIS PADRES!

Muchas Gracias por leer, no olvide dejar su comentario.

La próxima semana saldrá el siguente capítulo “Esperanza”

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